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Cómo enseñar a tu gato a usar el rascador y evitar que arañe el sofá

6 de octubre de 2026 por

Descubre por qué arañan los gatos, cómo elegir el rascador adecuado y qué puedes hacer para proteger tus muebles

✍️ Equipo editorial de Trixie Balear · Revisado por última vez: julio de 2026

Arañar es una conducta natural y necesaria para los gatos. Les permite cuidar sus uñas, estirar el cuerpo, liberar tensión y marcar su territorio.

Por eso, no debemos intentar eliminar este comportamiento, sino dirigirlo hacia una superficie apropiada. Un rascador adecuado, bien colocado y presentado de forma atractiva puede ayudar a que el gato deje de utilizar el sofá, las alfombras o las paredes.

¿Por qué arañan los gatos?

El rascado cumple varias funciones: elimina las capas externas de las uñas, permite estirar la espalda y las patas, deja señales visuales y olfativas, ayuda a descargar energía y estrés, y forma parte de su rutina natural. Los gatos que viven dentro de casa necesitan superficies apropiadas donde expresar este comportamiento.

¿Por qué el gato prefiere el sofá?

El sofá suele ser alto, firme y estar recubierto con un material en el que resulta fácil clavar las uñas. Además, se encuentra en una zona importante de la casa y conserva el olor de la familia. El gato puede preferirlo porque el rascador es demasiado bajo, se mueve, tiene una textura poco atractiva o está colocado en una zona que apenas utiliza.

La solución consiste en ofrecerle un rascador que reproduzca las características que busca en el sofá.

Cómo elegir el rascador adecuado

Observa la forma en que araña para elegir entre los distintos rascadores para gatos:

Vertical

Si araña el lateral del sofá o las paredes, elige un poste alto y estable que le permita estirarse completamente.

Horizontal

Si prefiere alfombras o felpudos, prueba un rascador de cartón o sisal colocado en el suelo.

Inclinado

Puede resultar cómodo para gatos mayores o que prefieren una posición intermedia.

Árbol rascador

Combina zonas para arañar, descansar, trepar y observar el entorno.

El sisal es resistente y adecuado para un uso frecuente. El cartón suele ser muy atractivo, aunque se desgasta antes. Si el gato rechaza un material, prueba con otra textura.

¿Dónde debes colocar el rascador?

La ubicación es fundamental. Colócalo:

Junto a la parte del sofá que araña Cerca de su cama En una zona de paso o convivencia Junto a una ventana Donde ya haya dejado marcas

Muchos gatos arañan después de despertarse, por lo que conviene tener un rascador cerca de su zona de descanso. Cuando lo utilice habitualmente, podrás desplazarlo poco a poco hacia otro lugar.

¿Cuántos rascadores necesita un gato?

Como orientación, conviene disponer de un rascador por gato y uno adicional, repartidos por diferentes zonas de la vivienda. Lo ideal es combinar distintos formatos: uno vertical en el salón, uno horizontal cerca de la cama y un árbol rascador junto a una ventana. En hogares con varios gatos, distribuirlos en diferentes habitaciones también ayuda a evitar conflictos.

Cómo enseñarle a usar el rascador

  1. Colócalo junto al sofá. Así podrá cambiar de superficie sin abandonar el lugar que ha elegido para marcar.
  2. Despierta su interés. Mueve un juguete cerca del rascador o coloca algún premio alrededor. También puedes utilizar un poco de catnip o matatabi si tu gato reacciona a estas plantas.
  3. Recompensa su uso. Felicítalo o dale un premio cuando se acerque, apoye las patas o arañe el rascador. La recompensa debe ser inmediata para que pueda asociarla con la conducta correcta.
  4. Redirígelo con calma. Si vuelve al sofá, atrae su atención hacia el rascador. No le grites ni lo castigues: el refuerzo positivo es mucho más eficaz.
  5. No retires sus marcas. Un rascador usado conserva su olor y le resulta familiar. Sustitúyelo únicamente cuando esté muy deteriorado, sea inestable o tenga piezas sueltas.
Algunos gatos utilizan el rascador desde el primer día; otros necesitan varias semanas. La constancia es más importante que la rapidez. Si no lo utiliza, revisa principalmente su altura, estabilidad, ubicación, orientación y material.

Cómo proteger el sofá mientras aprende

Puedes reducir temporalmente su atractivo mediante:

  • Cubrir la zona con una funda o protector.
  • Colocar un panel de sisal.
  • Usar cinta de doble cara apta para muebles.
  • Aplicar, si fuera necesario, un repelente específico para gatos. Comprueba antes que sea compatible con el material del sofá y no lo pulverices sobre el gato, su cama, la comida o el rascador.
No prepares repelentes con aceites esenciales, ya que algunos pueden resultar irritantes o tóxicos para los gatos.

Errores que debes evitar

  • ❌ Castigarlo o rociarlo con agua: puede aumentar su estrés y hacer que arañe cuando no estás presente.
  • ❌ Frotar sus patas contra el rascador: podría asustarse y rechazarlo.
  • ❌ Esconder el rascador: necesita estar en una zona visible y relevante para el gato.
  • ❌ Moverlo demasiado pronto: mantenlo junto al sofá hasta que lo utilice con frecuencia.
  • ❌ Impedir totalmente el rascado: es una necesidad natural que debe expresarse en superficies apropiadas.

Cuándo consultar al veterinario

Consulta con un veterinario si el rascado aumenta repentinamente, parece compulsivo o está acompañado de marcaje con orina, miedo o agresividad, lamido excesivo, pérdida de pelo, cambios en el apetito o conflictos entre gatos.

Estos cambios pueden estar relacionados con estrés, dolor o alteraciones en su entorno.

Preguntas frecuentes

¿Se puede evitar que un gato arañe?
No. Arañar es una conducta natural. Lo correcto es redirigirla hacia superficies permitidas.
¿Qué rascador es mejor para proteger el sofá?
Normalmente, uno vertical, alto y estable colocado junto al lateral que araña. Si prefiere alfombras o superficies planas, añade uno horizontal.
¿Sirve el catnip para atraerlo?
Puede ayudar, pero no todos los gatos reaccionan. Algunos responden mejor al matatabi y otros no necesitan ningún estimulante.
¿Es suficiente con utilizar un repelente?
No. El repelente puede ayudar a proteger el sofá, pero siempre debes ofrecerle un rascador apropiado y accesible.

Conclusión

Para evitar que tu gato arañe el sofá, ofrécele un rascador estable, suficientemente grande y adaptado a sus preferencias. Colócalo junto a la zona que ya araña, hazlo atractivo y recompensa cada uso correcto.

Con paciencia y constancia, podrá cuidar sus uñas, estirarse y marcar su territorio sin dañar los muebles.

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Fuentes consultadas

Contenido informativo basado en fuentes veterinarias y de comportamiento felino. No sustituye el diagnóstico ni la recomendación individual de un veterinario. Última revisión: julio de 2026.

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